Cómo preparar
El reconocimiento médico de la oposición de TES/TATS
Es el tercer ejercicio, se califica apto o no apto y su cuadro de exclusiones está publicado. Qué se mira exactamente y qué deja fuera.
Dirección de la academia y docente · Enfermera · Experta en gestión docente
De las tres pruebas de esta oposición, la que más se pregunta en clase no es el test ni el circuito: es el reconocimiento médico. Y es la única de la que casi nadie publica nada, aunque su cuadro de exclusiones está entero en el boletín oficial, con cifras.
Primero, dos cosas que no son la misma
Se confunden constantemente, y conviene tenerlo claro porque una la traes tú y la otra te la hacen.
1. El certificado médico que aportas tú. Antes de la prueba de aptitud físico-técnica hay que presentar un certificado «extendido en impreso oficial y firmado por colegiado/a en ejercicio» que diga expresamente que reúnes las condiciones físicas y sanitarias para hacer esa prueba. Si no lo llevas, o no se ajusta a lo que piden las bases, eres no apto directamente, por bueno que seas corriendo.
2. El reconocimiento médico, que es el tercer ejercicio. Lo hace el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales del Ayuntamiento de Madrid, no tu médico. Y las bases avisan de algo que mucha gente da por hecho al revés: «esta certificación médica no excluye las comprobaciones posteriores que se realizarán en el tercer ejercicio». Traer tu certificado no te cubre aquí.
Cómo se califica
Apto o no apto. No suma nota, no compensa con las otras pruebas, no hay media. Se pasa o no se pasa.
Se hacen «cuantas pruebas clínicas, analíticas y complementarias, o de otra clase, se consideren necesarias» para comprobar dos cosas: que tienes las aptitudes físicas para el puesto, y que no estás incurso en el cuadro de exclusiones del Anexo II.
Qué dice el Anexo II
Lo general
Quedan fuera los defectos físicos, congénitos o adquiridos, y las enfermedades agudas o crónicas de cualquier aparato o sistema que menoscaben o dificulten las funciones del puesto, «aunque sea parcialmente». Dentro de las alteraciones del sistema nervioso el cuadro nombra expresamente la epilepsia, el alcoholismo y las toxicomanías.
Ojo al criterio, porque es lo que más se malinterpreta: no hay una lista cerrada de enfermedades prohibidas. El criterio es funcional —si interfiere con el trabajo— y quien lo aplica es el órgano de selección médico.
Vista
- Agudeza visual espontánea remota inferior a 1/2 en el ojo peor y 2/3 en el otro, en la escala de Wecker.
- Y aquí va la parte que tranquiliza a mucha gente: las bases dicen literalmente que para esta prueba «los/as aspirantes podrán utilizar gafas o lentillas». Llevar gafas no te deja fuera.
- Quedan excluidas las discromatopsias graves que impidan desarrollar las funciones. Es decir, el daltonismo se valora por su repercusión, no por existir.
Oído
Se excluye la pérdida auditiva entre 1000 y 3000 hercios a 35 decibelios, o a 4000 hercios con 45 decibelios.
Aparato locomotor
Las alteraciones que limiten o dificulten el servicio o que puedan agravarse con el puesto de trabajo, a juicio del órgano de selección médico. Ese «puedan agravarse» es importante: no es solo cómo estás hoy, es qué le va a hacer a tu espalda cargar una mochila de doce kilos durante veinte años.
Consumo de drogas
Hay analítica. El cuadro fija puntos de corte para opiáceos, cocaína, cannabis, anfetaminas y barbitúricos, siguiendo las directrices de la SAMHSA, y están publicados con su valor exacto en el propio Anexo II, que tienes enlazado al final.
Qué se puede hacer con esto
Poco, y precisamente por eso conviene saberlo pronto:
- Lo que se puede corregir, se corrige con tiempo. La graduación es el caso claro: se mide con gafas o lentillas puestas, así que revisarla con antelación es gratis y evita un susto.
- Lo que no depende de ti, no depende de ti. Y ahí lo peor que se puede hacer es llegar al tercer ejercicio sin haber leído el Anexo II.
- El certificado médico de la prueba física, preparado antes. Es de las cosas más tontas por las que se cae gente: no es difícil, es que hay que acordarse y tiene que estar en impreso oficial.
Lo que nosotros no hacemos
El reconocimiento médico no se prepara, y no vamos a decirte lo contrario. No hay temario que estudiar ni entrenamiento que valga: o cumples el cuadro o no lo cumples.
Lo que sí hacemos es que llegues sabiendo exactamente qué se mira, con qué criterio y en qué orden, para que ninguna de las tres pruebas te pille de nuevas. Eso, y preparar a fondo las dos que sí dependen de ti.
De dónde salen los datos
Todo lo que se afirma aquí sobre plazas, plazos y requisitos está publicado en un boletín oficial. Estos son los documentos, para que no tengas que fiarte de nosotros.
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